martes, 9 de febrero de 2016

Cierra la puerta para escuchar


Veo tus ojos en el aura de
todas las cosas, de todo lo demás
Y tu risa se entremezcla con el latido
de los árboles y el aliento
del nuevo día.
Estoy buscandote en una oración,
en la palabra sagrada,
en lo dicho y no en el acto
en mi pequeña patria feliz.

lunes, 19 de octubre de 2015

Castillos de arena

Rene Magritte- Le Seducteur


Hombre sin selva has venido a clavar tu espada en la miseria de mis ojos, en la pobreza de estas manos.
Alguien sin aliento te dijo alguna vez que no existen los deseos sin personas, ni personas sin deseos. Sin embargo, aquí puedes ver un purodeseo, un purodeseosinpersona.
Me veo en la obligación de advertirte que nunca antes una intención pudo traspasar mi cara. Se caen sobre mis piernas mojándome las rodillas, mordiéndome los tobillos, pidiéndome perdón a mis pies.
Hombre de niebla ¿Quieres cruzar esta pantalla de espejismos complejos y rudimentarios? 

A la mañana todo sigue su curso, el mar los va llevando uno a uno a su destino, a su isla de principios y finales. La marea es cómplice de los enredos brillantes que esconde la arena. Es cómplice de tu nombre y de la vigilia.

sábado, 18 de julio de 2015

Jardín.

He caído en la cuenta,
De la vida y la muerte
Del tiempo y la respiración
De besar y callar
De tu mano y mi vida.
He señalado los cruces perfectos,
Esos, allá, por ahí, cerca de mí.

La flor resucita y fecunda un pasto verde dentro de  su útero sol.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La construcción (parte 1)

Matisse

Mario ha aceptado su locura fanática y ha comprado peces de colores y una gran pecera. Pero no ha sido éste un acto inconsciente y desprotegido, al contrario, fue diagramado como un abrazo celestial del universo a su puerta, y de la puerta a sus pies.

De los pisos como flores de algodón

Una vez un anciano de esponjosa piel le dijo: "Siembra todo lo que creas necesario y recoge sólo lo esencial". Esas palabras estuvieron dentro suyo mucho tiempo sin ser recordadas, pero como todo en su máximo propósito de ser, despertó ese día. Asi fue que al recordar este consejo, sembró en la pecera una gran cantidad de piedras de todos los colores. Algunas piedras recuerdan al Sol de la mañana, como un niño que juega entre los pastos, reventando el presente frente a los dioses.
Otras piedras se acercan a la respiración que dibujan los caballos, a su pelo fuerte y moreno, a su furia milenaria que lleva la marca de otros tiempos y especies.
Pero también sembró piedras cristalinas que funcionan como espejos en el suelo subpecera. Éstas las ha puesto para recordarles a los peces que más abajo sólo puede ingresar aquel que sepa sentirse algo más que un reflejo: de alguien que se mira y es mirado.

viernes, 31 de octubre de 2014

Rezo

Estoy arrodillada frente a la vida, he perdido todos mi dones, he perdido la capacidad de ver a través de las cosas que no están.
Me encuentro enojada con la existencia por ser tan estúpidamente real, insignificante y boxeadora. Cansada de su cachetada constante, de esas que te sacan el dolor y las ganas de llorar. Cansada.
Me he dado cuenta de que todas las palabras que tuve no eran más que palabras con esperanza de niña pobre. 
Reventada. incapaz de construir y salir corriendo. Salir corriendo, como lo más parecido a la libertad que uno pueda imaginar. Que uno pueda imaginar, todo, todo, y hacerlo real. Maldita costumbre de querer que las cosas se vuelvan reales, como si eso nos asegurara su magia innata, su alegría, su risa. 
La lluvia ya no bendice,
Las flores ya no devoran el sexo de uno mismo,
La taza de té ya no contiene,
El amor ha dejado de existir.
La existencia está sobrevalorada. Es mejor no existir, no ser real y disponible a los sentidos de todo el mundo. 
Arrodillada frente a la vida, no me sé ni un rezo.

martes, 25 de marzo de 2014

Reina



Reina está cansada de leer cuentos a través de su teléfono. Se cansa de reír y de llorar, de la ficción magnífica en el teatro de la vida.
Aquel día domingo se despertó aturdida a las once de la mañana. Parece que había soñado un poco de más, ahora la resaca se cobraría el precio que pagan los soñadores que dejan el cuerpo y la valentía en las escenas, y despiertan desnudos, solos, con sus almas.
No quería desayunar livianamente, pensó que ningún padre la juzgaría por beberse un whisky a las once y media. ¡Un whisky y medialunas! Y se regocijaba mientras las mojaba en aquella miel ferviente.
Se dio una ducha para sacarse el olor a almohada que desprendía su cuerpo, y aún así pedazos de colchón quedaban en su vientre como garrapatas y lunares.
Se puso su vestido rojo. Aquel que es capaz de hablar por ella cuando ésta está vacía y muriéndose por dentro. Ella sabía que a Juan iba a gustarle hablar con su vestido más que con ella que empobrecía la alegría disfrazándola de boinas grises.
Juan la llevó a un cine del centro, había elegido un drama japonés, cuatro estrellas en el diario. En ningún momento sus ojos miraron la película, estaban como dados vuelta viéndose a sí mismos, llorando por tanto vacío en su cuerpo pequeño.
Con una enorme sonrisa Juan la despide en su casa a ella y a su vestido (sin ninguna arruga de felicidad corrupta). Era momento de beberse otro whisky, sentir la recompensa por tanto hielo en su estómago, calentar sus entrañas, darse llama.
Suena el teléfono como esperanza inmóvil, atiende confundida mientras se saca los zapatos. Era Haroldo abriendo el libro de los cuentos imposibles…

#MIRACÓMONOSPONEMOS

Mirá cómo nos ponemos me pongo la voz entera no dejo que quiebren mi testimonio Me pongo las uñas y los dientes me pongo el dolor que tr...